Donde nació Eklegein
Eklegein no nació en un despacho ni en una sala de reuniones. Nació en una cocina.
No en la parte más visible ni creativa. No donde se inventan platos ni se presentan composiciones para sorprender a los comensales. Nació al fondo: limpiando platos, puliendo vasos, fregando el suelo. Sacando la basura y descansando un momento en las escaleras de fuera antes de volver a entrar.
La cocina era dura, pero lo era para todos. Y en ese espacio reducido, donde los platos volaban y las copas se cruzaban, se creó algo que no estaba en ningún contrato: una familia. Trabajábamos codo con codo. Un día ayudabas con los platos, otro con la preparación de alimentos; y cuando podían, ellos te ayudaban a recoger y limpiar. Cada uno tenía su tarea, pero todos empujábamos en la misma dirección.
Pasábamos más tiempo allí que en casa. Tanto, que acabamos conociendo los hobbies, los sueños y las inquietudes de cada persona. Y fue entonces cuando nos dimos cuenta de algo: casi nadie quería ser cocinero. Y, evidentemente, nadie soñaba con fregar platos.
Pero también entendimos algo más importante.
Aunque algunas tareas fueran repetitivas o poco atractivas, todas eran esenciales. Desde el head chef hasta el chico de prácticas que apenas sabía cortar un ajo, cada persona era fundamental para que el equipo funcionara. No importaba el puesto, importaba el encaje. Importaba sentirse parte de algo. Importaba saber que tu trabajo, por pequeño que pareciera, tenía sentido dentro del conjunto.
Ahí surgió la pregunta: ¿Y si existiera un lugar donde las personas no solo mostraran lo que saben hacer, sino donde encontraran dónde encajan de verdad?
Un lugar donde se unieran oficios, talentos y pasiones. Pero, sobre todo, un lugar donde cada persona pudiera convertirse en alguien importante dentro de un equipo, crecer en él y avanzar hacia un objetivo común.
De esa idea nació Eklegein.
Eklegein viene del griego y se relaciona con la filosofía ecléctica: la capacidad de reunir lo mejor de distintas corrientes en un solo lugar. Nosotros queremos hacer lo mismo con las personas. Reunir a las adecuadas, en el momento adecuado, para que hagan lo que les gusta, se sientan parte de algo y construyan equipos sólidos, humanos y difíciles de romper.
Porque cuando las personas encajan, los equipos funcionan. Y cuando los equipos funcionan, no hay nada que los pare.
La filosofía de Eklegein
En Eklegein creemos que el verdadero valor de las personas no se mide solo por lo que saben hacer, sino por cómo encajan con otras personas.
Creemos que los equipos no funcionan mejor porque tengan más talento individual, sino porque cada persona ocupa el lugar donde puede aportar de verdad. Donde su forma de pensar, de trabajar y de relacionarse suma al conjunto.
Aprendimos esto mucho antes de hablar de datos, plataformas o tecnología. Lo aprendimos trabajando codo con codo, compartiendo esfuerzo, presión y objetivos comunes. Entendimos que no existen tareas pequeñas cuando forman parte de un equipo bien construido. Que incluso los roles menos visibles son esenciales cuando hay confianza, respeto y un propósito compartido.
Por eso Eklegein no nace para ordenar currículums, sino para conectar personas. No para clasificar perfiles, sino para crear encajes reales. No para formar grupos al azar, sino para construir equipos sólidos, humanos y complementarios.
Creemos en la diversidad de talentos, de formas de pensar y de experiencias. No buscamos que todos sean iguales, sino que sean compatibles. Que se entiendan, se apoyen y avancen juntos en la misma dirección.
Eklegein se inspira en la idea de lo ecléctico: reunir lo mejor de cada persona en un solo lugar. Nuestra misión es ayudar a que cada individuo encuentre su sitio dentro de un equipo donde sea necesario, valorado y fundamental.
Utilizamos la tecnología y los datos para potenciar algo profundamente humano: el sentimiento de pertenencia, el encaje y la colaboración auténtica.
Porque cuando las personas están donde encajan, trabajan mejor. Cuando trabajan mejor, crecen. Y cuando crecen juntas, los equipos se vuelven imparables.
Esa es la filosofía de Eklegein.
Quiénes somos

David Moya López
David es el encargado del desarrollo web y la seguridad de Eklegein. Su experiencia técnica como DevOps Engineer le permite construir una plataforma robusta, escalable y segura para todos los usuarios. David garantiza que la tecnología detrás de Eklegein funcione de forma fiable, que los datos estén protegidos y que la experiencia digital sea rápida e intuitiva.
En Eklegein, David convierte ideas complejas en soluciones técnicas concretas, permitiendo que la plataforma sea no solo útil, sino también tecnológicamente sólida y confiable.
Arquetipo: Creative

Daniel Pires Mirabent
Daniel lidera el marketing y la comunicación comercial de Eklegein. Se enfoca en hacer accesible y comprensible la propuesta de valor de la plataforma: que el encaje entre personas y equipos no es una idea de nicho, sino una necesidad real de talento y colaboración. Su trabajo integra estrategia de marca, mensajes clave, y posicionamiento para que Eklegein llegue a quienes más pueden beneficiarse de ella.
Con Daniel, Eklegein comunica su visión de manera auténtica y efectiva, conectando con usuarios, equipos y comunidades que buscan no solo talento, sino compatibilidad real y colaboración humana.
Arquetipo: Planner

Javier Moya López
Javier es el responsable de negocio y operaciones en Eklegein, liderando los aspectos legales, estructuración empresarial y estrategia comercial. Su papel es asegurar que Eklegein crezca de forma sostenible y escalable, construyendo las bases legales y de negocio necesarias para que la plataforma tenga impacto real en las personas y equipos que la usan. Javier combina visión estratégica con ejecución práctica para conectar la filosofía de encaje humano de Eklegein con oportunidades reales de mercado.
En Eklegein, Javier impulsa que la plataforma no solo sea innovadora, sino también sólida, viable y preparada para transformarse en un recurso perdurable para profesionales y organizaciones.
Arquetipo: Astronaut